Fácil pregunta, difícil respuesta, pues aunque nos parezca difícil de conseguir (o más bien casi imposible) debemos, como futuros profesionales de la educación, lograr que nuestros estudiantes aprendan en el aula lo que pretendemos enseñar. Para esto nos vienen diversas soluciones, pero primero, creo que debemos responder a las preguntas pertinentes a los problemas. Como docentes debemos percatarnos de los problemas del aprendizaje si el niño:
| - | Tiene dificultad recordando lo que se le acaba de decir; |
| - | No domina las destrezas básicas de lectura, escritura y matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar; |
| - | Tiene dificultad distinguiendo entre la derecha y la izquierda, por ejemplo, confundiendo el número 25 con el número 52, la "b" con la "d", y "le" con "el"; |
| - | Le falta coordinación al caminar, jugar deportes o llevar a cabo actividades sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse el cabete del zapato; |
| - | Fácilmente se le pierden o extravían sus asignaciones, libros de la escuela y otros artículos; |
| - | No puede entender el concepto de tiempo, se confunde con "ayer", "hoy" y "mañana."[1] |
Así para poder derivarlos a un especialista quien debe tratarlos, y por su puesto debemos comprender al alumno y tratar de enseñarle con mayor precaución o incentivo, dependiendo sea el caso.
Sin ánimos de seguir discutiendo sobre los problemas del aprendizaje avanzaremos con Bloom quien nos sugiere debemos sensibilizar a los estudiantes para que puedan prestar atención a lo que se les está enseñando, para esto el maestro debe presentar la información o conocimiento a los alumnos de forma que este sea capaz de apreciarlo, sin embargo, no debemos pretender que el estudiante permanecerá inactivo ante la presentación puesto que "el estudiante aporta en sí, en cada situación nueva, un punto de vista, que facilitan o dificultan el reconocimiento de aquello para lo cual el maestro está tratando de sensibilizarlo. Una porción de este aprendizaje previo pertenece al área cognitiva"[2] Esto lleva a un nuevo planteamiento: ¿si el estudiante es un ente activo, que también crea su propio conocimiento, como hacer que "preste atención"? Bueno la verdad, esta pregunta es bastante compleja y requiere principal atención, debido a que los estudiantes son los que finalmente deben aprender (puesto que lo exige la sociedad). Así la labor del profesor se complica, sin embargo una de las formas de aprendizaje es justamente la que se logra a través de los "métodos" adecuados, como por ejemplo la proyección digital o el sentarse en circulo y discutir la materia.
No nos debemos alarmar si encontramos que estos métodos no surten efecto en nuestros alumnos, puesto que "si el material , supuestamente revolucionario no se sabe usar , si el encuentro entre el profesor y el alumno no se produce , a pesar de esas argumentaciones y técnicas, esa case será más pesada, aburrida y desconsoladora que la vieja rutina de pupitres alineados y un autoritario docente dictando cátedra allá en el frente, inamovible".[3]
Por este motivo, y volviendo al tema anterior es necesario considerar los siguientes puntos para poder ocupar los métodos "revolucionarios":
1.-La estructura racional o lógica de la materia
2.-La naturaleza del alumno: psíquica y física.
3.-El fin que nos proponemos en la enseñanza
4.-La manera fácil y económica con que conseguimos enseñar algo
5.-Los valores que con la actividad docente nos proponemos cultivar
6.-Las condiciones técnicas derivadas de principios científicos, preparación, practica docente, experiencias, capacidad y pericia profesional del maestro [4]
Así teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos realizar una clase buena que nos permita desarrollar todas la capacidades cognitivas de los estudiantes y hacer que todos aprendan, o al menos intentarlo. Bajo este punto de vista debemos tener en cuenta que "en el peor de los casos, dada la oportunidad de prestarles atención [los alumnos] en un campo donde se presentan relativamnete pocos estimulos alternativos, el estudiante no querrá ni procurará activamente evitarlo. En el mejor de los caso estará dispuesto a tomar nota de la presencia del estimulo y a prestarle una atención relativa"[5]. También debe tomarse en cuenta la disposición a recibir. No nos rindamos, pues como ya mencionamos anteriormente, los "métodos" son escenciales. Si lográramos una significatividad del aprendizaje podríamos "proponernos que los alumnos realicen aprendizajes significativos, quizás sería más adecuado intentar que los aprendizajes que llevan a cabo sean, a cada momento de la escolaridad, lo más significativos posibles"[6] por este motivo podríamos realizar un trabajo de campo, una salida a terreno, un experimento, donde participen mayor cantidad de elementos cognitivos y lograr una internalización y participación del estudiante. Ocupar un diagrama para explicar un suceso histórico, una película. El secreto está en la preocupación del profesor por los alumnos, y a la vez demostrar preocupación por ellos, no recurrir siempre a una sola técnica, ya que "inclusive un mismo método puede ser recibido con plácemes un día y fracasar el otro" por eso "en el profesor reside la delicada percepción de cuándo y cómo llevarlo adelante" [7].
Sin querer terminar este ensayo con la impresión de que es inevitable que los alumnos no entiendan, o que el profesor debe ser psíquico, para lograr la atención de los estudiantes, si debe saber mucho, si debe investigar y abrirse a las nuevas percepciones, debe tomar en consideración a los alumnos, preocuparse por ellos y ver que problemas pueden tener que los llevan a ser conflictivos o alejados. Más allá de su conocimiento especifico, sino de su integración a la sociedad como un miembro participante y abierto al cambio.
Sin ánimos de seguir discutiendo sobre los problemas del aprendizaje avanzaremos con Bloom quien nos sugiere debemos sensibilizar a los estudiantes para que puedan prestar atención a lo que se les está enseñando, para esto el maestro debe presentar la información o conocimiento a los alumnos de forma que este sea capaz de apreciarlo, sin embargo, no debemos pretender que el estudiante permanecerá inactivo ante la presentación puesto que "el estudiante aporta en sí, en cada situación nueva, un punto de vista, que facilitan o dificultan el reconocimiento de aquello para lo cual el maestro está tratando de sensibilizarlo. Una porción de este aprendizaje previo pertenece al área cognitiva"[2] Esto lleva a un nuevo planteamiento: ¿si el estudiante es un ente activo, que también crea su propio conocimiento, como hacer que "preste atención"? Bueno la verdad, esta pregunta es bastante compleja y requiere principal atención, debido a que los estudiantes son los que finalmente deben aprender (puesto que lo exige la sociedad). Así la labor del profesor se complica, sin embargo una de las formas de aprendizaje es justamente la que se logra a través de los "métodos" adecuados, como por ejemplo la proyección digital o el sentarse en circulo y discutir la materia.
No nos debemos alarmar si encontramos que estos métodos no surten efecto en nuestros alumnos, puesto que "si el material , supuestamente revolucionario no se sabe usar , si el encuentro entre el profesor y el alumno no se produce , a pesar de esas argumentaciones y técnicas, esa case será más pesada, aburrida y desconsoladora que la vieja rutina de pupitres alineados y un autoritario docente dictando cátedra allá en el frente, inamovible".[3]
Por este motivo, y volviendo al tema anterior es necesario considerar los siguientes puntos para poder ocupar los métodos "revolucionarios":
1.-La estructura racional o lógica de la materia
2.-La naturaleza del alumno: psíquica y física.
3.-El fin que nos proponemos en la enseñanza
4.-La manera fácil y económica con que conseguimos enseñar algo
5.-Los valores que con la actividad docente nos proponemos cultivar
6.-Las condiciones técnicas derivadas de principios científicos, preparación, practica docente, experiencias, capacidad y pericia profesional del maestro [4]
Así teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos realizar una clase buena que nos permita desarrollar todas la capacidades cognitivas de los estudiantes y hacer que todos aprendan, o al menos intentarlo. Bajo este punto de vista debemos tener en cuenta que "en el peor de los casos, dada la oportunidad de prestarles atención [los alumnos] en un campo donde se presentan relativamnete pocos estimulos alternativos, el estudiante no querrá ni procurará activamente evitarlo. En el mejor de los caso estará dispuesto a tomar nota de la presencia del estimulo y a prestarle una atención relativa"[5]. También debe tomarse en cuenta la disposición a recibir. No nos rindamos, pues como ya mencionamos anteriormente, los "métodos" son escenciales. Si lográramos una significatividad del aprendizaje podríamos "proponernos que los alumnos realicen aprendizajes significativos, quizás sería más adecuado intentar que los aprendizajes que llevan a cabo sean, a cada momento de la escolaridad, lo más significativos posibles"[6] por este motivo podríamos realizar un trabajo de campo, una salida a terreno, un experimento, donde participen mayor cantidad de elementos cognitivos y lograr una internalización y participación del estudiante. Ocupar un diagrama para explicar un suceso histórico, una película. El secreto está en la preocupación del profesor por los alumnos, y a la vez demostrar preocupación por ellos, no recurrir siempre a una sola técnica, ya que "inclusive un mismo método puede ser recibido con plácemes un día y fracasar el otro" por eso "en el profesor reside la delicada percepción de cuándo y cómo llevarlo adelante" [7].
Sin querer terminar este ensayo con la impresión de que es inevitable que los alumnos no entiendan, o que el profesor debe ser psíquico, para lograr la atención de los estudiantes, si debe saber mucho, si debe investigar y abrirse a las nuevas percepciones, debe tomar en consideración a los alumnos, preocuparse por ellos y ver que problemas pueden tener que los llevan a ser conflictivos o alejados. Más allá de su conocimiento especifico, sino de su integración a la sociedad como un miembro participante y abierto al cambio.
________________________
[1]Problemas del aprendizaje, educar.org & eaprender.org. [en línea] [ fecha de consulta: 27-05-2008] <<Aquí>>
[2]Bloom, Benjamin, Taxonomía de los objetivos de la educación: La clasificación de las metas educacionales. Editorial el Ateneo, Argentina. Cuarta edición, 1974. pp.268
[3]De Sarrailh, Efi. Geografía: Enfoques, métodos y técnicas. Editorial "El ateneo". Argentina, 1991. pp. 80
[4]De Sarrailh, Efi. Geografía: Enfoques, métodos y técnicas. Editorial "El ateneo". Argentina, 1991. pp. 144
[5]Bloom, Benjamin, Taxonomía de los objetivos de la educación: La clasificación de las metas educacionales. Editorial el Ateneo, Argentina. Cuarta edición, 1974. pp.277
[6]Coll, Salvador César, Aprendizajeescolar y construcción del conocimiento. Editorial Paidos, Argentina, Cuarta reimpresión, 1996. pp. 193
[7]De Sarrailh, Efi. Geografía: Enfoques, métodos y técnicas. Editorial "El ateneo". Argentina, 1991. pp. 83