Mi pregunta va a un tema interesante, el ver el proceso es determinante en la labor de un profesor, pues es imprescindible que sea capaz de encontrar en este proceso sus virtudes y sus defectos y entonces potenciarlos o solucionarlos. Entonces… ¿Cómo poder lograr esto? Pretenderé responder esto en las siguientes líneas.
Primero que todo debemos comprender que este proceso se desarrolla principalmente en la sala de clases[1], siendo de esta forma consideraremos que el objetivo final de la enseñanza en el aula, los primeros dos años de la enseñanza media, es lograr la formación general. Entendiendo este concepto como “los sectores y subsectores del currículum que son determinantes para el aprendizaje de las competencias generales necesarias para desempeñarse en forma activa, reflexiva y crítica a lo largo de la vida” (Currículum de la Educación Media, Objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios, Ministerio de educación, Gobierno de Chile, 2005. pp. 21). Ahora… ¿se logra? Esto es muy difícil de responder claramente, debido a que la característica abierta que posee el currículum, permite crear personas que cumplen este objetivo fácilmente y otras que les cuesta un poco más porque muchas veces el proceso educativo falla en la evaluación (sobretodo en colegios que no son muy exigentes), muchos conocimientos quedan en la nada o terminan siendo olvidados con facilidad, quitándole toda la utilidad que estos podrían llegar a tener. Explico esto a través de unas sencillas preguntas: ¿Quién de vosotros nunca estudió sólo el día antes de la prueba y aprobó? ¿Quiénes de los que lo hicieron se acuerdan a cabalidad de esa materia? No puedo argumentar por todos, quizás exista alguien que sea capaz de entender los procesos muy fácilmente estudiándolos una sola vez, pero en el caso mío no. Yo siento muchos vacíos que a medida que he estudiado en la Universidad he podido llenar. Esto es una falencia, que se produce en la práctica. Entonces el desarrollo moral, intelectual, artístico, espiritual y físico (de las personas), mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas enmarcadas en nuestra identidad nacional, capacitándolas para convivir y participar en forma responsable y activa en la comunidad (pp.18) se pierden casi completamente. Así también, las cosas como la tolerancia se ven disminuidas por la violencia simbólica y se desvirtúan los objetivos transversales.
La solución a esto no es fácil, sin embargo me atrevo a decir que estas cosas se pueden solucionar a través de una mejor internalización del conocimiento a través de un aprendizaje significativo (David Ausbel) así debe lograrse en una forma de trabajo pedagógico, que tiene por centro la actividad de los alumnos, sus características, y sus conocimientos y experiencias previas (pp.17). Pero para poder lograrlo debemos centrar el trabajo pedagógico en el aprendizaje más que en la enseñanza (Currículum de la Educación Media, Objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios, Ministerio de educación, Gobierno de Chile, 2005. pp.17) pero, muy difícilmente, cumpliremos esto sin un trabajo personalizado, es decir nuestro principal problema estaría dado por el número de alumnos en las salas de clase y el carácter predominantemente expositivo aún con el apoyo de las tecnologías. ¿Quien negaría que una clase con “Data” es igual de aburrida que una en donde el profesor se dedique hablar todo el tiempo? Esto debido al uso inadecuado de estos nuevos elementos y la falta de preparación. Debemos tomar conciencia de este problema y encontrar la forma de hacer las clases más participativas, más personales, es cierto que los recursos en los colegios no son excesivos y que muchos no cuentan con todos los implementos básicos y tienen serios problemas financieros, pero el profesor es un profesional entrenado para responder a las exigencias más inesperadas. Entonces encontrará la forma de sobreponerse a esto y verá las posibilidades de hacer las clases más directas, con una serie de preguntas y ejemplos que se adapten a sus conocimientos previos, conociendo de antemano su contexto educativo y el ambiente social. No debemos sucumbir al sencillo “ah… ¿Qué más da?” Puesto que sería limitar al alumno, quien siempre querrá más, sólo hay que saber qué cosa.
[1] Con esto no quiero decir que no se puede aprender la historia en otra parte, sólo que las formas de aprender son tan variadas que no podría analizarlas en este ensayo.
Primero que todo debemos comprender que este proceso se desarrolla principalmente en la sala de clases[1], siendo de esta forma consideraremos que el objetivo final de la enseñanza en el aula, los primeros dos años de la enseñanza media, es lograr la formación general. Entendiendo este concepto como “los sectores y subsectores del currículum que son determinantes para el aprendizaje de las competencias generales necesarias para desempeñarse en forma activa, reflexiva y crítica a lo largo de la vida” (Currículum de la Educación Media, Objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios, Ministerio de educación, Gobierno de Chile, 2005. pp. 21). Ahora… ¿se logra? Esto es muy difícil de responder claramente, debido a que la característica abierta que posee el currículum, permite crear personas que cumplen este objetivo fácilmente y otras que les cuesta un poco más porque muchas veces el proceso educativo falla en la evaluación (sobretodo en colegios que no son muy exigentes), muchos conocimientos quedan en la nada o terminan siendo olvidados con facilidad, quitándole toda la utilidad que estos podrían llegar a tener. Explico esto a través de unas sencillas preguntas: ¿Quién de vosotros nunca estudió sólo el día antes de la prueba y aprobó? ¿Quiénes de los que lo hicieron se acuerdan a cabalidad de esa materia? No puedo argumentar por todos, quizás exista alguien que sea capaz de entender los procesos muy fácilmente estudiándolos una sola vez, pero en el caso mío no. Yo siento muchos vacíos que a medida que he estudiado en la Universidad he podido llenar. Esto es una falencia, que se produce en la práctica. Entonces el desarrollo moral, intelectual, artístico, espiritual y físico (de las personas), mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas enmarcadas en nuestra identidad nacional, capacitándolas para convivir y participar en forma responsable y activa en la comunidad (pp.18) se pierden casi completamente. Así también, las cosas como la tolerancia se ven disminuidas por la violencia simbólica y se desvirtúan los objetivos transversales.
La solución a esto no es fácil, sin embargo me atrevo a decir que estas cosas se pueden solucionar a través de una mejor internalización del conocimiento a través de un aprendizaje significativo (David Ausbel) así debe lograrse en una forma de trabajo pedagógico, que tiene por centro la actividad de los alumnos, sus características, y sus conocimientos y experiencias previas (pp.17). Pero para poder lograrlo debemos centrar el trabajo pedagógico en el aprendizaje más que en la enseñanza (Currículum de la Educación Media, Objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios, Ministerio de educación, Gobierno de Chile, 2005. pp.17) pero, muy difícilmente, cumpliremos esto sin un trabajo personalizado, es decir nuestro principal problema estaría dado por el número de alumnos en las salas de clase y el carácter predominantemente expositivo aún con el apoyo de las tecnologías. ¿Quien negaría que una clase con “Data” es igual de aburrida que una en donde el profesor se dedique hablar todo el tiempo? Esto debido al uso inadecuado de estos nuevos elementos y la falta de preparación. Debemos tomar conciencia de este problema y encontrar la forma de hacer las clases más participativas, más personales, es cierto que los recursos en los colegios no son excesivos y que muchos no cuentan con todos los implementos básicos y tienen serios problemas financieros, pero el profesor es un profesional entrenado para responder a las exigencias más inesperadas. Entonces encontrará la forma de sobreponerse a esto y verá las posibilidades de hacer las clases más directas, con una serie de preguntas y ejemplos que se adapten a sus conocimientos previos, conociendo de antemano su contexto educativo y el ambiente social. No debemos sucumbir al sencillo “ah… ¿Qué más da?” Puesto que sería limitar al alumno, quien siempre querrá más, sólo hay que saber qué cosa.
[1] Con esto no quiero decir que no se puede aprender la historia en otra parte, sólo que las formas de aprender son tan variadas que no podría analizarlas en este ensayo.
1 comentario:
Estimado Williams tu evaluación es la siguiente:
Claridad de la Expresión: Tu discurso es pertinente al tema en cuestión, pero debes cuidar tu redacción (y entonces potenciarlos o solucionarlos. Entonces… ¿Cómo poder lograr esto?) Ten cuidado con los acentos, puntos y las comas. Citas correctamente.
Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente lo que dice: Tus argumentos son sólidos y coherentes.
Logra persuadir al lector: Escribes con fluidez, ello denota tu convencimiento sobre tus planteamientos.
Calidad de la reflexión: Expones argumentos reflexivos y manifiestas buenas criticas, pero al momento al dar soluciones trata de ejemplificarlas, es decir, al proponer clases participativas ¿Cómo lo harías tu?
Compromiso con la audiencia: Es adecuado.
Tu nota es un 80
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